No podemos demostrar que una noticia es verdad. Sí podemos hacer que mentir deje rastro
Hoy, 8 de octubre de 2026, empezamos un experimento en Sellat: comprobar el precio de tres productos hasta Black Friday 2026 y registrar cada cambio en un historial verificable, que no se puede reescribir después para adaptarlo a lo que ocurra.
No buscamos demostrar que una tienda hace trampas ni anticipar qué pasará. Queremos observar y, cuando llegue Black Friday, comparar el precio anunciado ese día con el que estos productos mostraban las semanas anteriores.
Los tres precios que seguimos
| Producto | Tienda | Precio observado | Referencia | |
|---|---|---|---|---|
| Samsung OLED 55″ TQ55S90HAEXXC | MediaMarkt | 1.099,00 € | 1.999,00 € (−45 %) | Historial |
| ASUS TUF Gaming A16 FA608UHI-TU232W | Fnac | 1.199,99 € | 1.599,99 € (−25 %) | Historial |
| Roborock Q10VFP52-00 con base | Carrefour | 399,00 € | — | Historial |
Cómo registramos cada cambio
Cada producto tiene un historial público en Sellat. Cuando detectemos un cambio, añadiremos una versión nueva con el precio observado, el precio de referencia que muestre la tienda y, si existe, el descuento anunciado. Si un producto no tiene versión nueva, es que no hemos registrado ningún cambio.
Cada versión tiene su propia huella SHA-256, queda encadenada a la versión anterior y se ancla en una red pública. Por eso no podemos llegar a Black Friday y reescribir lo que vimos semanas antes: el historial ya existe.
Qué queremos comprobar
Algo muy simple: ¿qué precio mostraba la tienda antes de Black Friday? El 27 de noviembre podremos ver:
- si el precio ha bajado de verdad o había estado más barato unas semanas antes;
- cómo han cambiado el precio de referencia y el descuento anunciado;
- o si no ha ocurrido nada especialmente interesante.
Cualquiera de esos resultados es válido. El objetivo no es demostrar una conclusión decidida de antemano, sino registrar los datos antes de conocer el resultado.
¿Cómo saber si una oferta de Black Friday es real?
Lo difícil al valorar una promoción es recordar cuánto costaba el producto hace unas semanas. Un historial de precios permite comparar; un historial verificable añade algo más: las observaciones anteriores no se pueden cambiar después para que encajen con la historia que queremos contar.
Un sello no demuestra que un precio sea correcto ni que la tienda no publicara otros precios: demuestra qué registramos y cuándo, y que no lo hemos tocado desde entonces.
Hoy es el día 1. Veremos qué ocurre.