Fotos de un daño, la póliza de seguro y un informe de daños sobre la mesa mientras se prepara la reclamación

Daños y seguro

Cómo documentar los daños antes de que llegue el perito

El perito llega días después y el daño ya no es el mismo. Tu palabra sobre cómo estaba vale poco. Unas fotos selladas el mismo día, mucho más.

Privado. Solo se registra la huella del archivo.

El daño cambia El agua se seca, el techo se repara, el coche pasa por el taller. Cuando llega el perito, lo que ve ya no es lo que pasó.
La prueba fechada se queda Fotos y vídeo sellados el mismo día fijan cómo estaba todo, con una fecha que no depende de tu móvil ni de tu palabra.
Céntimos frente a la indemnización Lo que se discute son cientos o miles de euros. Sellar las fotos del siniestro cuesta céntimos. Hoy, cero.

La escena

«El perito vendrá el jueves.»

Domingo por la noche. Una mancha oscura se abre en el techo del baño y el agua gotea sobre el parquet del pasillo. Cierras la llave de paso, pones cubos y toallas, llamas al seguro. Te dan un número de siniestro y una cita: el perito vendrá el jueves. El lunes el fontanero abre el techo para encontrar la fuga. El martes el parquet ya se ha levantado en tres tablas más, y la mancha del techo, con el agua cortada, casi ni se ve. El jueves llega el perito, mira, toma notas y se para en el pasillo. «Esta zona del parquet parece anterior. Eso sería desgaste, no el siniestro.» Tú sabes que el domingo el suelo estaba bien. Tienes fotos, algunas movidas, otras reenviadas por WhatsApp al administrador de la finca. Pero no sabes decir cuál es de cuándo, y la conversación ya no va de la fuga: va de si te creen.

El ritual: el mismo día, antes de llamar al seguro

  • Primero, lo urgente: cierra el agua o la luz, protege lo que puedas y aparta a las personas. La prueba nunca va antes que la seguridad, y limitar el daño también es tu interés.
  • Antes de limpiar, secar o mover nada que no sea urgente, fotografía cada daño en tres planos: uno general de la estancia, uno medio que lo sitúe y uno de detalle. Si has tenido que mover algo, fotografía también dónde estaba.
  • Graba un vídeo continuo, sin cortes, recorriendo la zona afectada y las estancias de alrededor. Es la verificación de daños más difícil de discutir: nadie puede decir que elegiste solo las fotos que te convenían.
  • Fotografía el origen si lo ves (la tubería, la ventana rota, la teja caída, la puerta forzada, el golpe en el coche) y todo lo que se ha estropeado como consecuencia: techos, suelos, muebles, electrodomésticos, ropa, documentos. Guarda las piezas dañadas si puedes.
  • Reúne lo que da valor al daño: facturas de lo estropeado, la póliza, el número de siniestro y el presupuesto de reparación cuando llegue. Si no tienes facturas, fotos de los objetos y una lista escrita con fecha, marca y año aproximado.
  • El mismo día, si puedes antes de llamar al seguro: mete las fotos, el vídeo y la lista en un ZIP y séllalo en Sellat desde el móvil. Tarda menos que la espera al teléfono. Lo que vale es la fecha del sello, no la de la galería.
  • Cada documento que llegue después —el presupuesto, la factura de la reparación, el informe del técnico— séllalo el día que lo recibas. Cada uno queda con su propia fecha.
  • Con una cuenta gratuita, agrupa todo en un expediente y comparte su enlace con el perito, el gestor del siniestro o tu corredor. Lo abren sin registrarse, en su idioma, y ven qué archivos existían y en qué fecha.

Qué demuestra Sellat ante el seguro

Sellat no decide si el siniestro está cubierto, cuánto vale la reparación ni qué parte es daño nuevo y qué parte desgaste. Eso lo deciden tu póliza, el perito y, si hace falta, un acuerdo o un juez. Sellat demuestra una cosa concreta: que esas fotos, ese vídeo y esos documentos exactos existían en la fecha en que los sellaste y que nadie los ha modificado desde entonces. Es evidencia técnica sobre archivos exactos, que cualquiera puede comprobar. Con ella, «el domingo el suelo estaba bien» deja de depender de tu memoria y de la fecha que muestra tu móvil.

Séllalas antes de mandarlas al seguro por WhatsApp.

Muchas aseguradoras, corredores y administradores de fincas piden las fotos por WhatsApp o por su app. Al enviarlas, la imagen se vuelve a comprimir: la que llega ya no es el archivo que hiciste, tiene otros bytes y otra huella. Envíalas, claro. Pero sella antes los originales tal como salen de la cámara: son los que la prueba identifica, y los que tendrás que conservar.

Qué guardas, y qué ve el perito

Al sellar, recibes por email el certificado PDF y el paquete de tu prueba: el archivo exacto que se selló, su huella, la fecha y las instrucciones para que cualquiera lo compruebe sin fiarse de ti ni de Sellat. Guárdalo junto a la póliza y el número de siniestro. Con cuenta, puedes ir un paso más allá: agrupa las pruebas del siniestro en un expediente y activa su enlace. El perito o la aseguradora lo abren sin registrarse y ven, archivo por archivo, qué existía y en qué fecha, con la comprobación hecha delante de ellos. En el flujo normal Sellat no conserva tus originales después de crear la prueba; si activas la custodia, opcional, también los guarda.

El parte cuenta qué pasó. Sellat demuestra qué fotos tenías y cuándo.

Cuando das el parte, la aseguradora apunta tu relato y una fecha: la de tu llamada. Lo que pasó entre el siniestro y la visita del perito queda fuera, y es justo ahí donde el daño cambia. Las fotos del móvil deberían cubrir ese hueco, pero su fecha la pone el teléfono, se puede cambiar, y WhatsApp la borra al reenviarlas. Sellar las fotos hace por ellas lo que el parte hace por tu relato: fija una fecha que no depende de ti. No hace falta que la aseguradora acepte nada ni que sepa que lo has hecho. Si la valoración se discute, la prueba ya está ahí, con su fecha.

El paquete, por dentro

Esto es exactamente lo que abres dos años después.

No es una promesa ni una captura de pantalla: es la lista real de archivos que Sellat mete en tu ZIP. Lo que ves aquí lo genera el mismo módulo que construye el paquete.

  • original/<archivo> Si conservas el original

    Tu archivo, byte a byte

    La foto exacta que sellaste, en su propia carpeta para que ningún otro archivo del paquete pueda confundirse con ella. Va dentro cuando el original está disponible: la subida que creó la prueba, o la custodia.

  • certificado-<id>.pdf Siempre

    El certificado legible

    El PDF que enseñas a una persona o adjuntas a un escrito. Es un documento informativo: lo que se comprueba de verdad es el archivo, no el PDF. Si el archivo llevaba Content Credentials (C2PA), el certificado también las recoge — quién firmó, con qué herramienta y si declaran uso de IA — tal como las leyó tu navegador al protegerlo.

  • proof.json Al anclarse el lote

    La prueba portable

    La huella de tu archivo, su hoja y su camino Merkle, la raíz del lote y la transacción pública que la registra. Es la pieza que permite comprobarlo todo sin Sellat.

  • sello-cualificado-<id>.tsr Con sello cualificado

    El sello cualificado

    La respuesta RFC 3161 de la autoridad de sellado de tiempo cualificada, tal cual la emitió. Es el archivo que fija la fecha bajo eIDAS.

  • autoridad-sellado.pem Con sello cualificado

    Quién firmó el sello

    El certificado de firma de esa autoridad, con su huella SHA-256 escrita en el LEEME. Va dentro para que la comprobación funcione sin conexión y sin buscar nada.

  • anclaje-bitcoin.ots Al anclarse el lote

    El anclaje en Bitcoin

    La prueba OpenTimestamps de la raíz del lote. Puede estar todavía esperando bloque: es un archivo válido y quien lo reciba puede actualizarlo por su cuenta.

  • LEEME.txt / README.txt Siempre

    Las instrucciones, en dos idiomas

    Qué es cada archivo, qué prueba y qué no prueba, y los comandos exactos de comprobación. En español y en inglés, para que un perito o un abogado no tenga que preguntarte nada.

El sello lo firma la FNMT-RCM, no Sellat.

Sellat no es quien da fe de la hora. El sello cualificado lo emite una autoridad de sellado de tiempo cualificada de la FNMT-RCM, y su certificado de firma viaja dentro de tu paquete. Nosotros somos el intermediario que junta tu huella con ese sello y te lo entrega en una carpeta ordenada.

Se comprueba sin nosotros y sin internet.

Con el sello y el certificado de la autoridad dentro del ZIP, la fecha se verifica con herramientas estándar en la máquina de quien lo reciba. Si Sellat desapareciera mañana, tu expediente seguiría comprobándose igual.

El paquete demuestra que ese archivo exacto existía en esa fecha y que no se ha modificado. No demuestra quién lo creó, quién lo fotografió ni qué ocurrió delante de la cámara.

Sella las fotos el día del siniestro. No el día que llega el perito.

Lo que se discute es una indemnización. La prueba de cómo estaba todo cuesta céntimos; hoy, nada. Dos minutos desde el móvil, antes de que el daño cambie.

Sellar las fotos del daño

Preguntas frecuentes

Antes de que lo preguntes.

¿Qué pruebas necesito para reclamar al seguro del hogar?

Depende de tu póliza y del siniestro, y es tu aseguradora quien te dice qué necesita. Lo habitual es poder mostrar el daño, su origen y su valor: fotos y vídeo del daño, fotos o facturas de lo estropeado, presupuestos de reparación y el número de siniestro. Lo que Sellat añade a esa lista es la fecha: que esas fotos y esos documentos existían el día que dices, sin depender de tu palabra.

¿La aseguradora tiene que aceptar la prueba?

Para sellar tus archivos no necesitas el permiso de nadie, y Sellat no obliga a la aseguradora a nada. Lo que le das es una forma de comprobar por su cuenta, sin fiarse de ti ni de Sellat, que esas fotos existían en esa fecha y no se han tocado. Cómo valore el siniestro depende de tu póliza y del perito.

¿Y si el daño ocurrió hace días?

Sella hoy todo lo que tengas. Si conservas las fotos originales de aquellos días, séllalas también: la prueba dirá que existían, como tarde, hoy. No puede retrotraer su fecha, pero a partir de ahora ya nadie podrá decir que las hiciste después. Y todo lo que documentes desde hoy queda fechado el mismo día.

¿Qué fotos y vídeos hago del daño?

Tres planos por daño —general, medio y detalle—, con algo que dé escala (una moneda, un metro) y algo que ubique (una ventana, una puerta). Un vídeo continuo de toda la zona. Luz de día si puedes y sin filtros. No borres las fotos malas: la serie completa aporta más que tres escogidas. Sella todo junto en un ZIP: una prueba por siniestro, no cien.

¿Sirve si el daño viene del vecino o de la comunidad?

Sí: la fuga del piso de arriba, una bajante comunitaria, una obra en el edificio. En esos casos suelen intervenir dos seguros y dos peritos, y cada uno llega un día distinto. Un expediente sellado el mismo día, con un enlace que cualquiera puede abrir, evita contar la misma historia tres veces con fotos diferentes.

¿Esto vale ante un juez?

Sellat no promete validez judicial y no puede hacerlo: quien valora una prueba es el juez o el árbitro en cada caso. Lo que sí puedes aportar es evidencia técnica, verificable por cualquiera, de que esas fotos, ese vídeo y esos documentos existían en esa fecha y no se han modificado. En la página legal explicamos con precisión qué demuestra Sellat y qué no.

¿Mi archivo lo ve alguien?

Depende del modo. En el flujo normal el archivo se sube a Sellat solo para calcular su huella SHA-256 y preparar la prueba; después no se conserva. Con cuenta gratuita, el modo Sellat Local calcula la huella en tu propio dispositivo y el original no llega a subirse. Y si activas la custodia —opcional y solo con cuenta— Sellat sí conserva el original, comprobado contra su huella, hasta que tú lo retires. En los tres casos, lo que queda en el registro público es solo el hash, un código que no permite leer ni reconstruir el contenido.

Verificación de daños para el seguro: fotos, vídeo y facturas con fecha

Documentar daños para el seguro es la mitad del trabajo. La otra mitad es poder demostrar, semanas después, que esas fotos se hicieron cuando dices. Las fotos para el seguro de daños —agua, temporal, incendio, robo, un golpe en el coche— valen más cuanto más cerca del siniestro se hacen, siempre que su fecha no dependa de la palabra de nadie. Si vas a reclamar al seguro del hogar, pruebas como estas son las que más cuesta rehacer después: el daño ya se ha secado, reparado o tirado. Detalle técnico, por si lo necesitas: Sellat calcula la huella SHA-256 del archivo exacto (el ZIP con tus fotos, vídeo y facturas), la registra en una referencia pública en Polygon y en Bitcoin mediante OpenTimestamps, y te envía un certificado PDF y un ZIP de verificación. En el flujo normal el archivo original no se conserva después de crear la prueba: solo su huella, que no permite reconstruir el contenido. Con cuenta puedes calcular la huella en tu dispositivo (Sellat Local), agrupar las pruebas en un expediente con enlace compartible o activar la custodia para que Sellat guarde también el original. Cualquiera puede comprobar la prueba con el archivo exacto, sin cuenta y sin fiarse de Sellat.